El alumno como protagonista activo de sus propios aprendizajes

Nuestra acción educativa ofrece al alumno ocasiones para crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad, el afectivo, el físico, el intelectual, el artístico, el social y el religioso.

    • Áreas curriculares y competencias

      Las áreas curriculares tienen como objetivo el desarrollo integral de todas las competencias básicas. Cada competencia se alcanza desde el trabajo de cada área.

      Las áreas curriculares las marca el Departamento de Enseñanza:

      • Lengua catalana
      • Lengua castellana
      • Lengua extranjera (inglés)
      • Matemáticas
      • Conocimiento del medio social y natural
      • Religión
      • Educación artística y plástica
      • Educación física

       

    • Competencias

      • Competencia comunicativa lingüística

        El desarrollo de esta competencia es la clave para el aprendizaje, que se va desarrollando en todas y cada una de las actividades educativas. Comunicar es fundamental para la comprensión significativa de las informaciones y la construcción de conocimientos cada vez más complejos. La competencia comunicativa lingüística es la base de todos los aprendizajes y responsabilidad compartida entre todas las áreas, ya que en todas se han de utilizar los lenguajes como instrumentos de comunicación y gestión de la información. Hay que aprender a hablar, a escuchar, exponer y dialogar para aprender.

      • Competencia artística y cultural

        Esta competencia supone conocer, comprender, apreciar y valorar críticamente diferentes manifestaciones culturales y artísticas como fuente de enriquecimiento y disfrute. Implica poner en juego habilidades de pensamiento divergente y convergente, puesto que comporta elaborar ideas y regular sentimientos propios y ajenos. La competencia artística y cultural facilita la expresión y la comunicación; la percepción, la representación, la comprensión y la valoración de las realidades culturales y artísticas. Requiere poner en funcionamiento la iniciativa, la imaginación y la creatividad.

      • Competencia del tratamiento de la información y competencia digital

        La finalidad de esta competencia es incorporar diferentes habilidades, que van desde el acceso a la información hasta su transmisión, utilizando diferentes soportes y la comunicación como elemento esencial para informarse, aprender y comunicarse. Transformar la información en conocimiento implica comprenderla y comunicarla con las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información. Hay que potenciar actitudes críticas y reflexivas en la valoración de la información digital.

      • Competencia matemática

        La competencia matemática es necesaria en la vida personal, escolar y social. Desarrolla el conocimiento y el uso de los elementos matemáticos básicos en situaciones reales o simuladas. Forma parte de esta competencia la habilidad de analizar, interpretar y expresar datos y argumentaciones. Supone también seguir procesos de pensamiento como la inducción y la deducción, entre otros. También trabaja la aplicación de algunos algoritmos de cálculo o elementos de la lógica, lo que conduce a identificar la validez de los razonamientos.

      • Competencia de aprender a aprender

        Aprender a aprender supone adquirir habilidades para conducir el propio aprendizaje y continuar aprendiendo de forma eficaz y autónoma. Esta competencia tiene dos dimensiones fundamentales: por un lado, la adquisición de la conciencia de las propias capacidades, intelectuales, emocionales, físicas, etc. Por otro lado, disponer de un sentimiento de competencia personal que redunda en el desarrollo de actitudes, motivación y confianza en uno mismo y en el gusto por aprender.

      • Competencia de autonomía e iniciativa personal

        Esta competencia se refiere a la adquisición de la conciencia y aplicación de un conjunto de valores y actitudes personales interrelacionados, como la responsabilidad, la creatividad y la autocrítica. Y, además, elegir con criterio propio, imaginar proyectos y llevar adelante las acciones necesarias para desarrollar los planes personales. La competencia de autonomía e iniciativa personales ayuda a transformar las ideas en acciones y emprender y evaluar proyectos individuales y colectivos.

      • Competencia en el conocimiento e interacción con el mundo físico

        Esta competencia moviliza los saberes escolares que han de permitir al alumnado comprender la sociedad y el mundo en que se desarrolla. Para ello, hay que interpretar la realidad y aplicar conceptos y principios propios de los diferentes campos del saber que den sentido a los fenómenos cotidianos, y a la vida en general, tanto a nivel global como a nivel local. Se deben alcanzar habilidades para actuar en ámbitos de la vida y del conocimiento muy diversos y para interpretar el mundo.

      • Competencia social y ciudadana

        Esta competencia hace posible comprender la realidad social en que se vive, cooperar y convivir. Integra conocimientos, habilidades y actitudes que permiten participar, tomar decisiones, elegir cómo comportarse en determinadas situaciones y responsabilizarse de las elecciones y decisiones adoptadas.

    • La línea metodológica de nuestra escuela parte de las experiencias más cercanas a la vida real de los alumnos, con el fin de despertar su interés motivándolos para que se conviertan en los protagonistas activos de sus propios aprendizajes.

      Con esta metodología pretendemos propiciar el aprendizaje significativo, el alumno construirá los nuevos aprendizajes en base a los que ya tiene adquiridos. De esta manera podrá adquirir nuevas estructuras con significado.

      Potenciamos una educación activa, que estimule la iniciativa, despierte la inquietud y ayude a los niños a adquirir una actitud curiosa, crítica e investigadora, que mediante la comunicación y el trabajo se convertirá en la base de su formación y de la adquisición de sus aprendizajes.

      A lo largo del curso trabajamos algunos proyectos de manera interdisciplinaria. Esto quiere decir que desde diferentes áreas curriculares se trabaja y profundiza en un único tema.

      Nuestra escuela tiene muy arraigada la metodología en el trabajo cooperativo. Como tal, entendemos que hay un enriquecimiento de todos, que todo el mundo suma en grupos reducidos de alumnos que trabajan conjuntamente de forma coordinada con el fin de resolver las tareas académicas y profundizar en el aprendizaje. El trabajo cooperativo no lo entendemos como un reparto de tareas, sino como juntar los saberes de todos y generar diálogo y debate.

      Otro aspecto muy destacable de nuestra manera de hacer son las actividades compartidas entre ciclos y entre etapas. Algunos ejemplo de estas actividades compartidas son proyectos entre alumnos de Educación Infantil y Primaria, alumnos de ciclo inicial y medio o de ciclos formativos.

      Trabajamos la educación emocional y las habilidades sociales para lograr la autoestima que les dará seguridad y que les ayudará a sentirse felices.

      El papel del maestro en nuestra metodología no es sólo de fuente de información, es el que aporta recursos y habilidades y proporciona espacios educativos donde los niños pueden desarrollar sus capacidades e intereses. El maestro es, pues, un guía y un acompañante del proceso de aprendizaje de cada uno de los alumnos.

       

    • En Primaria, la tutoría se trabaja en cada momento, a pesar de que tenemos una hora semanal en el horario para poder profundizar temas que elige el maestro o que surgen de la curiosidad e interés de los propios alumnos.

      Esta actividad se trabaja a partir de debates y diálogo, haciendo partícipes a todos los alumnos para fomentar el sentido crítico, creando una opinión propia y respetando la de los compañeros.

      Contamos con la figura del delegado de clase, elegido por los compañeros, mediante una campaña en la que se presentan voluntariamente. Su función es recoger preocupaciones, inquietudes, propuestas y agradecimientos que se trabajan en asamblea y los mismos delegados las exponen en un encuentro con la dirección de etapa.

      Desde nuestro carácter propio potenciamos la educación en valores de cada una de las actividades del día a día: valores de solidaridad, paz, respeto y aceptación de los demás, convivencia, estima hacia nuestro país, cuidado del medio, responsabilidad, espíritu crítico y constructivo, donación y participación, haciendo referencia al mensaje de Jesús.

      Desde la pastoral de la escuela se propone hacer un trabajo de interioridad que permita el conocimiento de uno mismo y a partir de ahí una sensibilización social que lleve al compromiso y a una apertura a la espiritualidad.

      Trabajamos todos estos valores porque queremos que los alumnos se conviertan en personas con criterio y opinión, capaces de modificar la sociedad, para hacer entre todos un mundo mejor para todos.

      En la escuela tenemos el Departamento de Orientación Psicopedagógica (DOP). Este servicio está dirigido a los niños, familias y maestros.

    • Nueva etapa intermedia: de 5º de primaria a 2º de ESO

      Es uno de los primero vehículos para iniciar el cambio profundo de la educación. Para empezar a concretar cómo se pone en práctica el nuevo modelo educativo de JE, se crea una nueva etapa: una etapa intermedia que abarca los cursos de 5º y 6º de primaria y 1º y 2º de ESO.